Le debe su nombre a la ermita que aquí se encuentra, consagrada a la Virgen de la Misericordia o Madre de Dios. La ermita, originaria del s.XVI, es de pequeñas dimensiones y está formada por una nave de bóveda baja. Se le agregó una pequeña casa limítrofe en el S.XIX.

Es el templo de la población más antiguo que continúa dedicado al culto. En su origen, la ermita fue una capilla donde celebraban culto los Duques de Béjar cuando se encontraban en Burguillos.

La plaza de la Misericordia se originó cuando la población creció y se expandió hacia el llano. Sólo consta de dos accesos: al norte hacia la calle Zafra, que nos conduce a través de calles estrechas a la Plaza Alta; y al sur hacia la calle Pilar Grande, desembocando en las anchas calles donde se encuentran las casas solariegas y amplios paseos que discurren por la parte llana de la localidad.

En el centro de la plaza se ubica un pilar conocido como Pilar Grande, en contraposición con otro que aquí existió, denominado "Pilar Chico".

Plaza de la Misericordia

Plaza de la Misericordia.


Ermita de la Misericordia

Ermita de la Misericordia.

Aquí se celebra la Fiesta de la Misericordia, en la que los burguillanos rinden culto a la virgen el día 8 se septiembre.

La noche del 23 de junio, coincidiendo con la noche de San Juan, se celebra la llegada del solsticio de verano con rituales de agua y fuego en la Fiesta de los Pilares.

La velada comienza con diversos actos culturales, conciertos musicales y representaciones teatrales. Mientras que están sonando las campanadas de las 12 de la noche, los asistentes se lavan los ojos en el pilar. La tradición cuenta que todo el que lo haga quedará libre de enfermedades de la vista durante el año.

Alrededor del pilar se enciende una gran hoguera, donde los presentes desecharán todo lo negativo sucedido durante el año y pedirán buenos deseos para el próximo. También se entrega una rama de romero que deben conservar durante todo el año. La velada concluye con una degustación de sangría.

La Plaza de la Misericordia es el lugar más fotografiado de la población, gracias a la hermosa vista del castillo que nos ofrece y a su propia belleza. En 2016, El Periódico Extremadura lleva a cabo una iniciativa para que sus lectores elijan el Mejor rincón extremeño, quedando en segundo lugar.
Es un lugar intimista y tranquilo y, más que un espacio público, da la sensación de ser un patio de vecinos.