Nos encontramos en la Iglesia Parroquial de Santa María de la Encina y San Juan Bautista, situada en el límite entre la parte llana y la parte alta de la localidad.

Hacia el año 1740 era una necesidad entre los vecinos la de construir una nueva iglesia que cumpliese con la demanda de servicio religioso y que estuviese mejor situada que las dos parroquias existentes en aquel momento. Santa María de la Encina estaba fuera del casco de la población, y San Juan Bautista en el extremo noroeste, ambas en la parte alta, muy apartadas e incómodas para los vecinos de la parte llana y en avanzado estado de deterioro.

A pesar de las muchas dificultades que tuvo el proyecto, finalmente se puso en marcha contando con los donativos de los Duques de Béjar y de los vecinos, ya fuera con su trabajo personal, con el acarreo de los materiales o con limosnas. Ademas de las aportaciones económicas particulares, se sembraba “El Ejido” y se cortaban y entresacaban los alcornoques de los montes públicos para ayudar a sufragar los gastos. Su mayor impulsor fue el obispo Amador Merino Malaguilla.

Vista aérea de la torre

Vista aérea de la Iglesia.


Vista exterior de la torre

Vista exterior de la iglesia.

Además de las dificultades económicas, el conflicto existente entre los párrocos de las iglesias de Santa María de la Encina y San Juan Bautista retrasó la inauguración de la nueva Iglesia Parroquial. Los vecinos, cansados de esta disputa, arrebataron las llaves del nuevo templo y trasladaron las imágenes, los ornamentos, las campanas y todo cuanto había en las dos antiguas iglesias, reubicándolo en la nueva.

Los párrocos de las antiguas iglesias se turnaban en el uso de la nueva parroquia para el culto, y dependiendo de qué campana sonara, asistían los fieles de Santa María o los de San Juan.

En 1824 el obispo Pedro Grajera y Roa declaró suprimida la antigua parroquia de San Juan Bautista y su jurisdicción quedó incorporada a la nueva, que desde aquella fecha pasó a llamarse Iglesia Parroquial de Santa María de la Encina y San Juan Bautista.

La parroquia está rodeada por un atrio en tres de su cuatro costados, una azotea desde donde se contempla una bella panorámica de la población.

La torre, de estilo barroco, está situada en el costado occidental. Tiene unos 50 metros de altura, y consta de 3 cuerpos: en el primero están colocadas las campanas; en el segundo está instalado el reloj; y el tercero alberga la campana del reloj. Está rematada por una veleta de hierro, que representa un figura humana disparando una flecha.


La iglesia tiene dos puertas de entrada. La principal, a los pies, es la que mira al oeste, fabricada en mármol y rematada con el escudo y la corona de los Duques de Béjar. Otra de las puertas se encuentra en el lado sur, también de mármol, a la que se accede por el atrio. En su origen tuvo otra puerta orientada en la parte norte.

De planta en forma de cruz latina, Santa María de la Encina y San Juan Bautista está formada por una sola nave con 8 capillas laterales y 17 altares. Junto a la puerta oeste está la capilla que alberga la pila bautismal. Allí podemos contemplar las que originalmente fueron las pilas bautismales de Santa María de la Encina y de San Juan Bautista. Las dimensiones de la iglesia parroquial son 47 metros de longitud, 21 de latitud, 19 metros aproximadamente de altura en la nave y 28 metros en la zona del crucero. Tanto el templo como el retablo son de estilo neoclásico. En la intersección de la cruz, una cúpula circular da luz al espacio interior. El retablo del altar mayor tiene una ornamentación sencilla compuesta por la imagen de San Pedro Apóstol en la parte superior; en la zona central el Cristo de la Salud; en las hornacinas laterales Santa María de la Encina y San Juan Bautista; y en la parte inferior San Antonio de Padua y San Pedro de Alcántara, talla con un gran valor artístico. En los laterales del altar encontramos a la Virgen del Pilar y a San Joaquín.

Detrás del altar mayor hay una espaciosa sacristía que tiene dos puertas, una a cada lado del presbiterio, y un piso superior de las mismas dimensiones. La forma de la techumbre de la iglesia es ovalada, descansando sobre los arcos de las capillas, y rodeada de cornisas y molduras adornadas.

La Iglesia Parroquial de Santa María de la Encina y San Juan Bautista sigue siendo el principal lugar de culto donde la población recibe sus sacramentos.

Detalle de la torre

Detalle de la torre.